Varias empresas nos han trasladado una situación que empieza a repetirse con demasiada frecuencia. Responsables de negocios y departamentos administrativos están recibiendo llamadas de determinadas empresas de formación que aseguran que no tienen implantados algunos servicios de obligado cumplimiento y que podrían enfrentarse a sanciones si no actúan de inmediato.
El problema es que quienes realizan estas llamadas no pueden conocer realmente la situación interna de la empresa. No tienen acceso a la documentación, a los protocolos implantados ni a los sistemas de gestión internos. Aun así, utilizan mensajes preocupantes para generar sensación de urgencia y terminar ofreciendo cursos bonificados como supuesta solución.
Y lo más importante: hacer un curso no equivale a cumplir con una obligación legal.
Una situación que ya ha ocurrido a muchas empresas
Cada vez son más las empresas que nos cuentan experiencias similares:
- Llamadas insistentes indicando supuestos incumplimientos.
- Avisos sobre posibles sanciones sin haber realizado ninguna auditoría previa.
- Presión comercial para contratar formación de manera inmediata.
- Información confusa entre “formación” e “implantación” de servicios obligatorios.
En muchos casos, las empresas ya disponían de medidas implantadas correctamente. En otros, sí existían obligaciones pendientes, pero la solución no era únicamente realizar un curso, sino implantar correctamente procedimientos, protocolos y sistemas adaptados a la actividad real de la organización:
- Medidas preventivas implantadas.
- Evidencias de seguimiento y control.
Un mensaje importante para las empresas que puedan recibir estas llamadas
Si próximamente recibe una llamada de estas características, lo recomendable es actuar con calma e indicarles que cualquier decisión debe consultarse previamente con su asesor (fiscal, legal o de cumplimiento normativo).
Detrás de estas llamadas únicamente existe un objetivo comercial relacionado con la venta de formación bonificada.
La importancia de contar con asesoramiento real
Cada empresa tiene obligaciones diferentes según su actividad, tamaño y organización interna. Por eso, el cumplimiento normativo debe abordarse de manera personalizada y profesional.
Para ofrecer una cobertura real y especializada en las áreas más exigentes, en Procoden disponemos de convenios de colaboración con empresas expertas en Inteligencia Artificial, Ciberseguridad, Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y certificaciones ISO.
Las empresas necesitan:
- Analizar qué obligaciones les afectan realmente.
- Implantar medidas adaptadas a su actividad.
- Mantener documentación y evidencias actualizadas.
- Formar a sus trabajadores como complemento, no como única medida.
La formación tiene valor cuando forma parte de una implantación real y útil para la empresa, no cuando se utiliza como herramienta de presión comercial.
Prevenir antes que reaccionar
Muchas empresas ya han vivido esta situación y, lamentablemente, otras muchas la recibirán próximamente. Por ello, es fundamental diferenciar entre una llamada comercial orientada a vender cursos y un asesoramiento profesional enfocado al cumplimiento real.
Porque cumplir no consiste en hacer formación. Consiste en tener las medidas correctamente implantadas, adaptadas a la empresa y funcionando de verdad.
| ¿Has recibido una llamada de este tipo y tienes dudas sobre tus obligaciones reales? |
Antes de contratar cualquier curso o servicio por presión, consúltanos. Analizamos la situación de tu empresa de forma personalizada y sin compromiso.


